DERRAMES DE COMBUSTIBLES Y COSAS PEORES

22 / 03 / 2011 por Danny Benitez | Sin categoría | sin comentarios »

Sin duda, el 2010 fue un año crítico para la salud de los ecosistemas marinos. En el caso particular de México, el efluvio, mejor conocido como derrame de petróleo ocasionado el 22 de abril en el Golfo de México, tras la explosión de la plataforma Deepwater Horizon -operada por la compañía British Petroleum- dejó un incalculable daño ecológico; incalculable, porque en términos matemáticos, se estima que fueron aproximadamente 800 millones de litros de crudo vertidos al mar hasta septiembre de ese año, que fue cuando por fin lograron controlar el desastre. Sin embargo, para la estabilidad química de nuestras aguas, y por ende, para las comunidades costeras, tomará varios años recuperarse de una de las tragedias ambientales más significativas de en la historia de esta región. En cuanto a los costos económicos, Estados Unidos creo un fondo de indemnización para los afectados por 20 mil millones de dólares, de los cuales, invirtieron ocho mil millones en trabajos de limpieza.

Sin ir más lejos, en Cancún, a finales de julio, medios de comunicación locales dieron a conocer que los habitantes de Puerto Juárez reportaron un fuerte olor a combistible y una mancha obscura de casi un kilómetro dentro del mar, frente a Playa del Niño. Al hacer un recorrrido de supervisión, autoridades ambientales corroboraron la existencia del hidrocarburo, por lo que decidieron clausurar el acceso a fin de no afectar la salud de la población. Después de 12 días de haber tomado esta medida, y al determinar que no había mayor riesgo, con base en los resultados del muestreo practicado a esta área, tanto a la arena como al agua, el Comité de Playas Limpias Cancún-Riviera Maya* permitió el paso nuevamente.

Aunque por fortuna, a decir de dicho Comité, el incidente no ocasionó un daño mayor, puesto que las muestras revelaron consentraciones de carburantes por debajo de los límites establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-138-SEMARNAT/SS-2003, indicó que fue una embarcación, de las tantas que transitan por ese tramo, la que ocasionó que varios litros de diesel cayeran la mar. En tanto, algunas opiniones de pescadores y vecinos señalan que la empresa Ultramar pudo ser la responsable, porque en 2009 se presentó una falla en su sistema de traslado de combustible, produciendo una fuga de casi 700 litros.

Durante los primeros días de agosto, al menos tres turistas canadienses fueron atendidos por paramédicos de las ambulancias Life Guard luego de que resultaran intoxicados por nadar en Playa Gaviotas, frente a Plaza Forum, donde apareció una mancha similar al crudo de casi 200 metros lineales. Cabe destacar que en aquella ocasión, a pesar de la evidente contaminación que finalmente se dispersó por la marea, únicamente colocaron banderas de precaución en la playa.

Cual ‘cereza en el pastel’, a principios de septiembre, el personal de los restaurantes de Playa del Niño encontró un ave marina, que tras intentar retirarle el aceite que dicen que tenía, lamentablemente murió. Elementos del cuerpo de Bomberos, trabajadores de la Dirección de la Zona Federal Marítimo Terrestre, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como de la Dirección de Ecología acudieron al sitio para investigar el caso, y después de realizar una inspección para detectar, sin éxito, la mancha de combustible, se llevaron al ‘pato de mar’ para aplicarle las pruebas pertinentes y esclarecer su deceso**, aunque de primera instancia descartaron que la causa haya sido algún tipo de producto químico.

A TODA ACIÓN CORRESPONDE UNA REACCIÓN

Calificado por funcionarios de Estados Unidos como un ‘desastre nacional’, la desgracia del Golfo se intentó controlar con distintas técnicas, desde acordonamientos mecánicos e incendios controlados,  hasta con la inyección de más de dos millones de litros de dispersantes químicos a mil 600 metros de profundidad. De hecho, en febrero de este año, el delegado del fondo de indemnización, Kenneth Feinberg, declaró que el sitio estará rehabilitado en su mayoría para el 2012; afirmación que enseguida fue refutada por reconocidos centros de investigación, como la Universidad de Georgia y Dauphin Island Sea Lab, que aseguran que, si bien el petróleo se está disolviendo, este se ha depositado en el lecho marino y se ha transformado en alimento para bacterias, por lo que de una forma u otra llegará a afectar a la fauna marina. Incluso, recientemente ha aparecido un número considerable de delfines muertos en las costas de Louisiana, Alabama y Misisipi, y se dice que podría ser una de las consecuencias.

En el contenido del Informe Oficial de la Oil Spill Comissión (OSC), dado a conocer en enero pasado, entre otras cosas, explicaron que además de las pocas medidas preventivas y procedimientos ante derrames de crudo, otro factor de la catástrofe es –como en muchos casos en México- la falta de políticas gubernamentales y la aplicación de reformas legales que promuevan la implementación de efectivas estrategias de mitigación.

Por su parte, la organización Matter of Trust inició con una campaña a nivel mundial para la recolección de cabello, que fue utilizado como filtros naturales para limpiar el denominado ‘oro negro’.

Es importante tomar en cuenta que aparte de la contaminación del océano, la explosión de la plataforma ocasionó una impresionante columna de humo que rebasó los 200 metros de altura, según información de  la Institución Oceanográfica Woods Hole (WHOI), lo que obviamente contribuyó al deterioro de la ya de por sí lastimada atmósfera. A pesar de la experiencia del ‘desastre nacional’, este mes, el vecino País restableció la actividad petrolera en el Golfo.

En el caso del accidente de Ultramar en 2009, además de la utilización de musgo canadiense, la empresa logró detener el avance de la mancha con sustancias químicas, lo que según evitó que la afectación ecológica fuera mayor.

Quizá ni las empresas dedicadas a la explotación del petróleo ni los prestadores de servicios náuticos de Cancún tengan la capacidad de predecir futuros ‘accidentes’ de este tipo; sin embargo, lo que sí pueden hacer es adoptar formas más sustentables de contener los vertidos de hidrocarburos, pues si para la apertura de cualquier establecimiento, uno de los requisitos es contar de medidas de seguridad (extinguidores y salidas de emergencia), para la operación de estas compañías debería ser obligatorio mínimo un Manual de Procedimientos específicamente diseñado para estas situaciones.

POR CIERTO

Doscientos contenedores de aceite pesado y diesel fueron arrojados en Bombay en agosto pasado, cuando los barcos cargueros “MSC Chitra” y “MV Khalijia III” colisionaron frente a sus costas.

Para octubre, a 30 kilómetros de Holanda, un tanquero griego cargado con combustible para aviones chocó contra un buque porta-contenedores. Mientras que en Colombia, este mismo mes, declararon en emergencia ambiental a la ciudad de Santa Marta, debido a una avería en un poliducto de la empresa ECOPETROL.

* Protección Civil, Dirección General de Ecología, Capitanía de Puerto, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, Secretaría de Marina, entre otras dependencias y organizaciones no gubernamentales, son los que conforman el Comité de Playas Limpias de esta zona.

** A la fecha, la que escribe no ha podido encontrar los resultados de estos estudios.

+REPORTE FINAL DEL DERRAME DEL GOLFO DE MÉXICO: http://www.oilspillcommission.gov/final-report

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